Cuando el presidente electo Donald Trump comience su segundo mandato el 20 de enero, probablemente tendrá una política hacia Kabul diferente a la del gobierno saliente, especialmente dadas sus fuertes críticas a la retirada de Estados Unidos de Afganistán y la pérdida de la base aérea de Bagram.
Tras la victoria electoral de Trump, Qahar Balkhi, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores controlado por los talibanes en Kabul, pidió un nuevo capítulo de “compromiso mutuo” entre los dos países y expresó su esperanza de que la administración entrante en Washington adopte políticas “realistas” hacia Afganistán.
Esta declaración desde Kabul, publicada en las redes sociales apenas horas después de que se anunciara la victoria de Trump, transmite el ferviente deseo de los talibanes de establecer algún tipo de compromiso diplomático con Washington. Balkhi elogió el Acuerdo de Doha —un acuerdo de paz entre Estados Unidos y los talibanes firmado bajo la supervisión de Trump en febrero de 2020— y dijo que el acuerdo había puesto fin a la “ocupación de Afganistán durante 20 años”.
El acuerdo de Doha
AL-MONITOR All-Access gives you unlimited access to all our journalism, the full Daily Briefing, exclusive interviews, premium newsletters, and live events — for less than $2/week.