Los sistemas de misiles de Irán "no nos vieron": el Pentágono afirma que las capacidades nucleares fueron destruidas en Fordow
La mayor misión de bombarderos B-2 de la historia de la USAF implicó múltiples fintas: las defensas aéreas de Irán no dispararon un tiro, afirma un alto general del Pentágono.
WASHINGTON — En menos de media hora, siete bombarderos furtivos B-2 de la USAF lanzaron casi 500 toneladas de bombas convencionales antibúnkeres sobre dos de las instalaciones de enriquecimiento nuclear más importantes de Irán, Natanz y Fordow.
En un tercer sitio en Isfahán —donde los inspectores dijeron tan recientemente como este mes que Irán ha almacenado uranio altamente enriquecido— 24 misiles de crucero Tomahawk disparados desde un submarino de propulsión nuclear que operaba frente a la costa iraní destruyeron instalaciones de superficie, dijeron el domingo funcionarios del Pentágono.
La Operación Martillo de Medianoche, supervisada por el jefe del Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM), general Michael “Erik” Kurilla, se ejecutó “sin problemas”, dijo el domingo a la prensa el secretario de Defensa, Pete Hegseth.
Los bombarderos B-2 y sus escoltas de caza de cuarta y quinta generación penetraron el espacio aéreo iraní, lanzaron sus bombas GBU-57 de 40.000 libras y luego se marcharon sin que las defensas aéreas iraníes dispararan un solo tiro, dijo el general de mayor rango del Pentágono después de la operación.