TEHERÁN — El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán ha lanzado un ejercicio antiterrorista multinacional, lo que marca la primera vez que realiza una operación de campo conjuntamente con estados miembros de la Organización de Cooperación de Shanghai en suelo iraní.
El ejercicio, denominado Sahand-2025, de cinco días de duración, comenzó el lunes en la provincia de Azerbaiyán Oriental, en el noroeste del país, con la participación de países miembros de la OCS, como China, Rusia, India, Pakistán, Bielorrusia, Kazajistán, Kirguistán, Tayikistán y Uzbekistán. Según la agencia de noticias Tasnim, vinculada al CGRI, Arabia Saudí, Azerbaiyán e Irak estarán presentes como invitados en este ejercicio.
Sahand-2025 incluye componentes de fuego real, operaciones coordinadas entre fuerzas especiales y el uso de microdrones kamikaze, una capacidad que Irán ha buscado demostrar cada vez más desde su guerra de junio con Israel. La televisión estatal difundió imágenes que muestran a unidades especiales del CGRI desplegando pequeños drones explosivos en escenarios tácticos diseñados para simular amenazas terroristas urbanas y transfronterizas.
Los funcionarios del CGRI informaron que los dos primeros días se dedicarán a la planificación de los puestos de mando y a los ejercicios de guerra, seguidos de operaciones de campo con la participación de altos mandos militares y de seguridad. Como parte de la reunión, Irán también incluirá una ceremonia en honor a las víctimas iraníes de la guerra de 12 días de junio, un evento que Teherán ha utilizado para presentar su enfrentamiento con Israel como una victoria estratégica.
En una rueda de prensa celebrada el martes, el subcomandante de Operaciones de las Fuerzas Terrestres del CGRI, general de brigada Vali Ma'dani, afirmó que Irán considera el ejercicio un "hito estratégico" tras su adhesión a la OCS en 2023. Expresó el "orgullo de las fuerzas armadas por organizar por primera vez un ejercicio antiterrorista conjunto", con las fuerzas iraníes al frente de todas las operaciones terrestres.
Manifestaciones de drones y mensajes de posguerra
La participación tanto de los pesos pesados tradicionales de la OCS —China y Rusia— como de actores regionales como Arabia Saudita y Azerbaiyán subraya el esfuerzo de Teherán por proyectar una imagen de creciente compromiso diplomático y militar a pesar de las tensiones persistentes con Occidente. También sugiere que Irán busca mostrar su fuerza militar apenas meses después de una guerra en la que Israel atacó con fuerza instalaciones militares iraníes, exponiendo importantes vulnerabilidades en las defensas de Teherán y dañando gravemente su liderazgo e infraestructura de mando y control.
Los medios de comunicación afiliados al CGRI han destacado la importancia táctica, el momento, la estructura y la asistencia de alto nivel del evento como una señal de confianza en las instituciones militares de la República Islámica después de meses de inestabilidad regional.
Una característica destacada del ejercicio es el despliegue de microdrones suicidas por parte del CGRI, un elemento en rápida expansión de la doctrina militar iraní. Estos sistemas de corto alcance —varios modelos de los cuales han surgido en conflictos desde Ucrania hasta Yemen— permiten a las fuerzas iraníes simular ataques en enjambre, realizar ataques de precisión y operaciones de sabotaje.
Imágenes de la televisión estatal mostraron a unidades especiales del CGRI empleando estos drones durante ensayos tácticos, lo que sugiere que Irán los está integrando no sólo en operaciones ofensivas sino también en escenarios antiterroristas enmarcados en entornos urbanos y guerra asimétrica.
Existen precedentes de este tipo de despliegue. Desde junio, los comandantes iraníes han utilizado repetidamente eventos públicos para proyectar una narrativa de renovada fortaleza, afirmando que el país ha salido del conflicto con valiosas experiencias. En los mensajes oficiales, Sahand-2025 se ha presentado como una muestra de resiliencia y como una plataforma para fortalecer las alianzas multinacionales. Al organizar un ejercicio a gran escala de la OCS con destacadas demostraciones de guerra con drones , el CGRI busca desviar la atención regional de las vulnerabilidades de Irán hacia sus aspiraciones de liderazgo.
Impulso para ampliar la presencia en Eurasia
El ejercicio también se enmarca en el esfuerzo más amplio de Irán por consolidarse en las estructuras de defensa euroasiáticas. Desde su incorporación a la OCS en 2023, Teherán ha priorizado la cooperación en materia de seguridad con la región como vía hacia la legitimidad política, las alianzas económicas y un contrapeso al aislamiento impuesto por Occidente.
En su discurso oficial, Irán ha presentado sistemáticamente su pertenencia a la OCS como parte de un "giro hacia el Este", cuyo objetivo es integrar al país en las redes regionales de toma de decisiones dominadas por Rusia y China. Por lo tanto, ser anfitrión de Sahand-2025 le permite a la República Islámica mostrar su capacidad militar, presentarse como un socio confiable en materia de seguridad tras la guerra y fortalecer los canales diplomáticos con países como Arabia Saudita, Pakistán y Azerbaiyán. En última instancia, también sirve para mostrar su desafío hacia Estados Unidos y otros adversarios, al transmitir que Teherán no está aislado militarmente.
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