TEL AVIV — La reunión de tres horas del miércoles en la Casa Blanca con Benjamin Netanyahu, la séptima con Donald Trump desde que regresó al cargo hace 13 meses, reveló una evidente divergencia sobre Irán mientras el presidente estadounidense señalaba una clara preferencia por las conversaciones mientras aumentaba la influencia militar.
A diferencia de visitas anteriores, Netanyahu entró a la Casa Blanca por una puerta lateral y salió por la misma vía, evitando a los medios de comunicación y a los manifestantes propalestinos del otro lado de la calle. Su oficina solo publicó una foto de la reunión.
Trump publicó que no se habían tomado decisiones definitivas sobre las medidas contra Irán, y añadió que había insistido en continuar las negociaciones con los iraníes para determinar si era posible llegar a un acuerdo. También elogió el enorme progreso en la implementación de su plan de paz en la Franja de Gaza.
Netanyahu publicó sólo un mensaje vago, diciendo que había insistido en salvaguardar los intereses de seguridad de Israel en las negociaciones de Estados Unidos con Irán y que él y Trump habían acordado continuar su estrecha coordinación.
AL-MONITOR All-Access gives you unlimited access to all our journalism, the full Daily Briefing, exclusive interviews, premium newsletters, and live events — for less than $2/week.