El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, llegó el miércoles a Bagdad para mantener conversaciones de alto nivel, donde su homóloga iraquí, Haibat al-Halbousi, le pidió que concediera un trato especial a las exportaciones de petróleo de Irak a través del estrecho de Ormuz.
Esta solicitud es la última medida en la lucha desesperada de Irak por mantener el flujo de crudo mientras la guerra entre Estados Unidos e Irán se prolonga hasta agosto. Bagdad está recurriendo a todo tipo de estrategias, desde ofrecer grandes descuentos hasta depender de productores rivales del Golfo Pérsico para exportar crudo, en un intento por mantener a flote su economía, dependiente del petróleo.
Lo sucedido : Ghalibaf llegó a Bagdad para una visita de tres días centrada oficialmente en las relaciones bilaterales y la cooperación en materia de seguridad. El viaje se produce en un momento delicado para el gobierno iraquí, que se encuentra bajo presión estadounidense para desarmar a las poderosas milicias vinculadas a Irán. El primer ministro Ali al-Zaidi ha fijado el 30 de septiembre como fecha límite para que los grupos armados entreguen sus armas y se integren plenamente en el aparato de seguridad del Estado, una exigencia impulsada por la administración Trump .
Pero la crisis del Ormuz también salió a la luz poco después de la llegada del Ghalibaf. En declaraciones recogidas por la agencia de noticias estatal iraquí, Halbousi afirmó que Irak se encontraba entre los países más afectados por los acontecimientos regionales y pidió que se tuvieran en cuenta sus intereses económicos, permitiendo así que Irak exportara crudo a través de la vía marítima en disputa.
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