WASHINGTON — A medida que la guerra con Irán se acerca a los seis meses este viernes, el presidente Donald Trump apuesta a que la presión económica puede tener éxito donde los ataques militares han fracasado. El desafío, según los analistas, es que queda poco que la administración Trump pueda atacar en un país que ha soportado sanciones occidentales durante casi cinco décadas y se ha vuelto experto en evadirlas parcialmente.
En una publicación de Truth Social el miércoles, Trump pareció amenazar con sanciones secundarias a otros países, advirtiendo de "consecuencias tremendas" para quienes proporcionen "cualquier tipo de ayuda" a Irán. No especificó a qué países se refería ni qué medidas podría tomar Estados Unidos.
La administración Trump está considerando intensificar la presión económica ante el aparente estancamiento de la diplomacia con Teherán. El lunes expiró formalmente el memorando de entendimiento de 60 días que sentó las bases para el fin de la guerra, y un día después, Trump insistió en que no había ni estaban previstas ni en curso conversaciones con los iraníes. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, declaró el jueves a CNBC que es improbable que Estados Unidos reanude operaciones militares importantes contra Irán mientras espera que su campaña de guerra económica surta efecto.
“Es un doble golpe. Tenemos el bloqueo y vamos a imponer las sanciones más duras de la historia”, dijo Bessent. “Vamos a derrocar a este régimen”.
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