WASHINGTON — Cuando altos funcionarios de Rusia y Estados Unidos se reunieron el martes para su contacto de más alto nivel en años, el lugar fue Arabia Saudita, en una señal del cariño del presidente Donald Trump por el rico socio árabe.
La reunión de cuatro horas y media en la capital saudí, encabezada por el secretario de Estado Marco Rubio y el ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, se centró en reparar los lazos entre sus dos países, incluso restableciendo el personal de la embajada, y en poner fin a la guerra en Ucrania que comenzó con la invasión rusa de 2022. Trump ha dicho que planea reunirse en Arabia Saudita con su homólogo ruso, Vladimir Putin, en algún momento en un "futuro no muy lejano".
Las conversaciones entre Estados Unidos y Rusia son la última muestra de las ambiciones de Riad como agente de poder global. En 2023, el país albergó una cumbre de paz de dos días sobre Ucrania, a la que asistieron funcionarios de más de 40 países. El gobierno de Trump también atribuyó a Arabia Saudita la ayuda para lograr la liberación del maestro estadounidense Marc Fogel por parte del Kremlin este mes.
Tras concluir la reunión del martes con la delegación rusa, Rubio dijo a los periodistas que Arabia Saudita había jugado un “papel indispensable” al reunir a Moscú y Washington para las conversaciones.
AL-MONITOR All-Access gives you unlimited access to all our journalism, the full Daily Briefing, exclusive interviews, premium newsletters, and live events — for less than $2/week.