ANKARA — La próxima visita del presidente sirio Ahmed al-Sharaa a Washington podría reportar importantes victorias para la política de Ankara hacia Siria, pero el viaje también pondrá a prueba el enfoque de Turquía hacia las Fuerzas Democráticas Sirias lideradas por los kurdos y su integración en el Estado sirio.
Para Ankara, la histórica reunión en la Casa Blanca promete beneficios tangibles —desde el levantamiento de las sanciones hasta la oportunidad de reconfigurar a Sharaa como un actor independiente—, lo que podría facilitar una coordinación más fluida entre Israel y Turquía en el ámbito militar sirio. Sin embargo, las conversaciones entre Sharaa y Trump sobre los términos de la integración de las FDS tienen importantes implicaciones para la estrategia regional de Turquía.
Sharaa se reunirá el lunes con el presidente Donald Trump en la primera visita de un presidente sirio a la Casa Blanca. Ankara, que en su momento apoyó a las fuerzas rebeldes contra el régimen sirio que colapsó el pasado diciembre, se ha convertido en el principal aliado extranjero de Sharaa. Turquía busca ahora fortalecer la posición de Sharaa en el escenario internacional para consolidar el poder de Damasco y preservar su influencia sobre su vecino del sur.
Según Omer Ozkizilcik, investigador principal no residente del Atlantic Council, la próxima visita de Sharaa a la Casa Blanca supone un éxito para la política de Turquía en Oriente Medio.
AL-MONITOR All-Access gives you unlimited access to all our journalism, the full Daily Briefing, exclusive interviews, premium newsletters, and live events — for less than $2/week.