WASHINGTON — Tras más de cuatro meses de guerra con Irán, los hutíes en Yemen han dado señales de que podrían extender el conflicto al Mar Rojo, lo que agita aún más los mercados energéticos mundiales a pocos meses de las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos.
La amenaza de los hutíes surge en un momento en que Irán y Estados Unidos se acercan cada vez más a una guerra abierta tras más de una semana de escalada de ataques recíprocos y un nuevo bloqueo naval estadounidense a los puertos iraníes. En un comunicado emitido el miércoles, la Guardia Revolucionaria Islámica amenazó, en respuesta al bloqueo, con cerrar "todos los demás corredores de exportación que beneficien a Estados Unidos y sus aliados".
El presidente Donald Trump advirtió que Estados Unidos "destruirá" las centrales eléctricas iraníes y "todos sus puentes" a menos que Teherán regrese a la mesa de negociaciones para poner fin a la guerra de forma permanente y abrir completamente el estrecho de Ormuz, el punto estratégico energético más vital del mundo. El jueves, el precio promedio nacional del diésel en Estados Unidos subió a 5,01 dólares, un aumento del 30 % desde que Estados Unidos e Israel iniciaron la guerra el 28 de febrero, según datos de la Asociación Automovilística Estadounidense (AAA).
La tregua se rompe
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