¿Por qué Hezbolá y Amal quieren controlar el Ministerio de Finanzas del Líbano?
El papel estratégico del Ministerio en la toma de decisiones financieras y la reconstrucción posterior a la guerra ha intensificado las disputas políticas, con grupos de oposición y actores internacionales resistiendo el dominio de Hezbolá.
BEIRUT — Mientras continúan las tensiones entre Israel y el Líbano a lo largo de la frontera bajo un frágil alto el fuego, las disputas políticas sobre el Ministerio de Finanzas se suman a la agitación interna del Líbano y al continuo fracaso en la formación de un gobierno.
Tras la elección del general del ejército Joseph Aoun como presidente del Líbano el 9 de enero, poniendo fin a un vacío presidencial de más de dos años, los parlamentarios de la oposición nominaron al ex presidente de la Corte Internacional de Justicia Nawaf Salam como primer ministro designado el 13 de enero.
Salam aceptó la nominación con el objetivo de formar un gobierno centrado en las reformas, atraer inversión extranjera y reducir el arraigo sectario.
Sin embargo, esto ha provocado un enfrentamiento político por el control del Ministerio de Finanzas, con Hezbolá y Amal insistiendo en conservar el ministerio, que han ocupado desde 2014.