Estás leyendo un extracto de Al-Monitor Washington, donde analizamos las últimas novedades en materia de diplomacia entre Estados Unidos y Oriente Medio. Para leer el boletín completo, regístrate aquí .
WASHINGTON — Más de una década después de que Bashar al-Assad afirmara falsamente haber entregado todo su arsenal de armas químicas en Siria, los inspectores ahora tienen la oportunidad de terminar el trabajo.
La destrucción de lo que queda del arsenal químico del país es una de las principales preocupaciones de Estados Unidos y sus socios tras el colapso del régimen de Asad, al que se acusa de utilizar gas venenoso contra civiles durante la guerra civil siria que dura casi 14 años. El secretario de Estado, Antony Blinken, ha citado la destrucción de las armas químicas de Siria como uno de los varios pasos necesarios para que Estados Unidos apoye y reconozca un futuro gobierno sirio.
Hayat Tahrir al-Sham, el grupo islamista que lideró la insurgencia contra Asad y que ahora es la autoridad de facto en gran parte de Siria, ha dicho que no utilizará los materiales químicos sobrantes, que según los expertos probablemente incluyen los precursores para fabricar el gas nervioso sarín, así como mostaza de azufre y cloro. El líder del grupo, Abu Mohammed al-Golani, dijo que HTS trabajará con organizaciones internacionales para asegurar los sitios de armas de Asad.
AL-MONITOR All-Access gives you unlimited access to all our journalism, the full Daily Briefing, exclusive interviews, premium newsletters, and live events — for less than $2/week.